Casa en L o con recortes: cómo encontrar el centro sin dibujar mal el bagua

Cuaderno de Feng Shui en Casa

Casa en L o con recortes: cómo encontrar el centro sin dibujar mal el bagua

Las plantas irregulares suelen fallar justo al buscar el centro. Esta guía resume los errores más comunes con casas en L, recortes y esquinas faltantes, y un orden más seguro para revisarlas a mano.

Publicado Mar 7, 2026Escrito por Daniel Park

Autor

Daniel Park avatar

Daniel Park

Editor del método de los nueve palacios

La dificultad de una vivienda en L suele estar en el mapa, no en la cura. Los balcones muy entrantes, las entradas retranqueadas y los muros exteriores irregulares hacen que el contorno completo sea más difícil de definir que un rectángulo sencillo.

Esta guía explica cómo encontrar el centro de una vivienda irregular sin arrastrar un error inicial al resto del análisis.

Si no quieres repetir cálculos a mano, usa directamente la herramienta de la cuadrícula de nueve palacios.

Por qué las plantas irregulares se leen mal con facilidad

Muchos contenidos para principiantes asumen un rectángulo limpio. Las viviendas reales exigen mantener un criterio común para balcones, retranqueos y muros entrantes:

  • Un balcón cuenta aquí pero no allá
  • Un muro entrante se ignora porque "parece pequeño"
  • El centro se calcula desde el salón en vez de desde la huella completa

Si el borde no es consistente, el centro sale mal. Y si el centro sale mal, todo lo que viene después pierde base.

Error 1: Empezar desde una habitación en vez de la huella completa

El centro se saca del contorno total de la vivienda. No de la estancia que te parece más central. No de la zona donde más tiempo pasas.

El punto de partida correcto siempre es:

  • El contorno exterior completo de tu casa
  • La huella construida real
  • El espacio que de verdad pertenece a tu vivienda

Solo después toca preguntarte dónde cae el centro.

Error 2: Contar balcones, huecos y retranqueos sin un criterio fijo

El segundo error consiste en cambiar de criterio sobre la marcha.

Por ejemplo:

  • Este balcón sí lo cuentas, pero otro igual no
  • Un retranqueo lo descartas porque "no parece importante"
  • Una entrada en bolsillo la tratas como si no cambiara nada

No hace falta buscar la perfección teórica. Lo importante es aplicar un solo criterio de principio a fin.

Una regla que ayuda:

  • Si una parte extiende claramente el borde habitable, afecta la huella
  • Si una parte le muerde un trozo claro al contorno, también afecta la lectura
  • Los detalles pequeños se juzgan por proporción, no por corazonada

Error 3: Saltarse la regla de un tercio

La regla de un tercio sirve para separar:

  • Irregularidades pequeñas que puedes ignorar
  • Recortes o salientes que ya cambian la lectura del bagua de verdad

Sin esa regla, se pueden exagerar muescas insignificantes y pasar por alto faltantes relevantes.

Un orden que funciona para revisar una casa en L a mano

Si quieres hacerlo a mano, mantén la misma secuencia durante todo el proceso.

Paso 1: Dibuja primero el contorno exterior completo

Empieza por la forma, no por los nombres de las habitaciones.

Eso te ayuda a ver con más claridad qué parte del plano realmente falta y qué parte solo parece rara desde dentro.

Paso 2: Decide dónde hay recortes y dónde hay salientes importantes

Antes de poner la cuadrícula, pregúntate:

  • ¿Qué lado pierde una porción relevante?
  • ¿Qué lado empuja hacia fuera lo suficiente como para contar como saliente?
  • ¿Qué irregularidades son menores y puedes ignorar?

Aquí es donde la regla de un tercio te va a sacar de dudas.

Paso 3: Pon la cuadrícula 3x3 sobre toda la huella

Solo cuando el borde está claro conviene superponer la cuadrícula de nueve palacios.

No hace falta precisión milimétrica. Lo importante es repartir la cuadrícula sobre la vivienda completa, no solo sobre la parte que parece más sencilla.

Paso 4: Localiza el centro desde la huella ya mapeada

Llegados a este punto, el centro deja de ser una corazonada. Pasa a ser el centro de tu vivienda tal como la has delimitado.

Esa diferencia cambia directamente:

  • Qué palacio queda reducido o faltante
  • Dónde cae la puerta de entrada
  • Si el baño toca o no el centro
  • Qué zonas afectan más a cada miembro de la familia

¿Qué suele pasar con una planta en L?

Las plantas en L suelen generar una de dos cosas:

  1. Un palacio queda claramente reducido o faltante
  2. El centro real se desplaza respecto al centro "mental" que tú imaginas

Dos personas pueden dibujar centros distintos si completan mentalmente el contorno de maneras diferentes. La solución es fijar la huella y aplicar un método de forma consistente hasta el final.

Cuando el cálculo manual ya no compensa

Incluso con buen criterio, hay plantas que son agotadoras de revisar a mano:

  • Varios entrantes importantes en lados distintos
  • Muros en diagonal
  • Balcones que amplían solo una parte de la vivienda
  • La entrada metida en un bolsillo retranqueado
  • Mezcla de salientes y faltantes por todos lados

En esos casos, el coste de dudar una y otra vez ya es demasiado alto.

Una pregunta mejor

En vez de preguntarte "¿dónde creo que está el centro?", prueba con esta:

"¿Qué contorno estoy usando exactamente, y lo estoy aplicando siempre igual?"

Esa sola pregunta elimina la mayoría de errores antes de que aparezcan.

Cuándo usar la herramienta

Si la vivienda es bastante regular, el cálculo manual funciona bien. Cuando una planta irregular obliga a rehacer el centro varias veces, la herramienta puede ahorrar tiempo y dudas.

En ese caso, marca el plano con la herramienta de la cuadrícula de nueve palacios. Te ayuda a ver con más claridad los recortes, la puerta, el centro real y las zonas que están quedando reducidas.

Primero hay que dibujar bien la casa. Solo entonces el feng shui tiene base.

Lecturas relacionadas