Mantén el camino de entrada despejado, evita líneas directas hacia cama o estufa y usa luz para suavizar pasillos largos.
Por qué importa
El flujo de la entrada marca el ritmo diario; líneas duras o bloqueos generan energía apresurada.
Ajustes que puedes probar
Empieza por cambios sin obra antes de ir a más.
Ajustes sin obra
Quita el desorden, agrega una alfombra larga o consola y usa luz en capas para frenar el ritmo.
Ajustes con obra
Añade un pequeño muro de transición, mueve una puerta o ensancha un pasillo estrecho si se puede.
Revísalo en el plano
Traza la línea de la puerta principal y mira qué toca primero y por dónde sale.
Casos incluidos
Puerta principal frente a escaleras, puerta alineada con puerta trasera o ventana, puerta ve cama o estufa, espejo en la entrada frente a la puerta, pasillo largo, entrada con techo bajo.
Cuando sí está bien
- La puerta no apunta a cama, estufa ni baño.
- Hay un giro suave o un filtro antes del espacio principal.
- La entrada está iluminada y sin desorden.
Cuándo conviene revisar más
- Desde la puerta se ve la cama o la estufa.
- La entrada se siente oscura, estrecha o con prisa.
- Un pasillo largo desemboca directo en las áreas sociales.